Contrato: la letra pequeña que no debes pasar por alto.

Firmar un contrato es siempre un momento importante en tu carrera. No importa si es el primero o ya has perdido la cuenta porque todos y cada uno de ellos son relevantes. Se trata de símbolos de nuevas etapas, retos, caminos y posibilidades, de ahí que sean tan excitantes. Sin embargo, no nos podemos dejar llevar por la emoción del momento y olvidar que pueden ser armas de doble filo. Un contrato puede darte la carrera con la que siempre has soñado pero también puede encarcelarte creativamente durante años. Por ello es absolutamente imprescindible que prestes la máxima atención a todo, absolutamente todo, lo que firmas. Esta nueva entrada del blog está dedicada precisamente a ello, a esa letra pequeña que no debes pasar por alto cuando firmas un contrato. 

1. Split Sheets: 

A la hora de firmar un split sheets de composición debes fijarte especialmente en los apartados que hagan referencia a las regalías mecánicas. Dentro de la industria musical y de este tipo de contratos suele ser bastante habitual que te asignen únicamente la propiedad de las regalías de ejecución. Esto significa que no tendrás derechos sobre las regalías mecánicas. De hecho, en la mayoría de los casos éstas terminan siendo asignadas al editor en un porcentaje del 100%. 

2. Acuerdos: 

Cuando te corresponda algún porcentaje sobre un máster debes tener presente que tienes la propiedad al completo y no solo sobre su distribución. De nuevo es bastante común que en este tipo de contratos te asignen un tanto por ciento de distribución mientras que la propiedad propiamente dicha queda a cargo de otra persona o empresa. De ser así, esa persona/empresa es la única con derecho para distribuir y sincronizar la propiedad quedándote tú fuera y sin capacidad de decisión. 

3. Publishing: 

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta en un contrato de publishing es la duración de la obra bajo la editorial. Es imprescindible que se establezca y figure claramente la fecha de finalización del contrato, así como los territorios a los que afecta y el porcentaje de cada regalía de composición (ejecución, mecánica, sincronización, letra y cover song). 

4. Distribución musical: 

Uno de los errores más comunes que se comete a la hora de firmar este tipo de contratos es ceder el canal de YouTube al completo. Esta plataforma no acoge únicamente contenido musical. Por tanto, los acuerdos de distribución musical deben afectar exclusivamente a la música y no al resto del contenido. Además, es importante que el canal de YouTube quede fuera del contrato porque de ese modo puede ser operado por empresas como Republic Network. 

5. Booking: 

Uno de los asuntos más importantes que debes tener en cuenta cuando firmas un contrato de booking es tener atadas, y bien atadas, aquellas cláusulas que se ocupan de regular las cancelaciones por parte del promotor. Únicamente de este modo te aseguras no perder toda tu inversión si el evento, sin importar cuál sea la razón, se cancela poco tiempo antes de su celebración. 

Estos son solo algunos ejemplos de letra pequeña a la que debes prestar atención pero hay muchos más. Por ello no dudes en acudir a asesores legales profesionales si así lo consideras. Y lee y relee tantas veces como sea necesario todos y cada uno de los contratos. No olvides que lo que está en juego es tu música.

Pic ©24oranges.nl

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